Las recientes inundaciones en Bahía Blanca han dejado un impacto profundo no solo en la infraestructura de la ciudad, sino también en la salud emocional de sus habitantes. En respuesta a esta crisis, la Fundación El Arte de Vivir ha implementado un programa que utiliza la meditación como herramienta para ayudar a las personas a lidiar con el estrés post traumático. A través de técnicas de relajación y respiración, buscan ofrecer un espacio seguro para que los damnificados puedan expresar sus emociones y comenzar el proceso de sanación.
La situación en Bahía Blanca, tras el temporal que afectó a la región, ha sido devastadora. La pérdida de seres queridos, la angustia y la incertidumbre han dejado a muchos en un estado de vulnerabilidad emocional. En este contexto, la Fundación ha activado un protocolo de atención que incluye sesiones de meditación en línea, facilitando el acceso a estas herramientas a aquellos que más lo necesitan. Natalia Giraud, miembro de la Comisión Directiva, ha destacado la importancia de ofrecer apoyo emocional en momentos de crisis, haciendo énfasis en que los efectos psicológicos de un desastre pueden ser duraderos.
Uno de los enfoques de la Fundación es la enseñanza de técnicas de respiración que no solo ayudan a reducir el estrés, sino que también fortalecen el sistema inmunológico. En Bahía Blanca, donde las consultas de salud mental se han incrementado notablemente, estas técnicas se convierten en un recurso vital para aquellos que sufren trastornos relacionados con el estrés, como insomnio, ansiedad y depresión. La respiración consciente puede ser una fuente de energía y bienestar, asegura Giraud, quien resalta que, a través de estas prácticas, muchos han logrado recuperar el sueño y mejorar su estado emocional.
El programa de alivio post-traumático de la Fundación se basa en experiencias previas en otros desastres naturales. Han trabajado en lugares como La Plata y en situaciones críticas como la erupción del volcán Puyehue. Esta experiencia les ha permitido desarrollar un protocolo de atención que se adapta a las necesidades específicas de cada comunidad afectada. La combinación de asistencia humanitaria con estrategias de bienestar integral es fundamental para mitigar los efectos a largo plazo del trauma emocional.
Además de las sesiones de meditación, los voluntarios de El Arte de Vivir también están en el terreno brindando apoyo físico y emocional. La organización ha movilizado a un grupo de voluntarios que llegan desde diferentes partes del país para ayudar a los damnificados. Su labor no solo consiste en enseñar técnicas de relajación, sino también en proveer asistencia en las necesidades básicas de las familias afectadas. Este enfoque holístico es esencial para fomentar una recuperación completa.
Las iniciativas implementadas en Bahía Blanca buscan no solo aliviar el sufrimiento inmediato, sino también ofrecer herramientas a largo plazo para afrontar las secuelas emocionales de la tragedia. La meditación y la respiración consciente se están estableciendo como pilares fundamentales en el proceso de recuperación de los damnificados, ayudando a restablecer la paz interior y el bienestar emocional en una comunidad que enfrenta uno de sus momentos más difíciles.