La publicidad y el fotoperiodismo: lecciones de Héctor Vivas

- Autor: CQAP StaffÚltima Actualización: 2025-11-27 - 23:30:00
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- Héctor Vivas de Getty Images comparte en El Ojo de Iberoamérica cómo la publicidad puede aprender del fotoperiodismo para conectar con la audiencia.
En un mundo donde la inteligencia artificial promete imágenes perfectas, el fotoperiodista mexicano Héctor Vivas, representante de Getty Images, ha recordado en el festival El Ojo de Iberoamérica que la emoción sigue siendo el mejor lente a la hora de capturar momentos significativos. Vivas participó en el panel titulado Compitiendo por relevancia cultural: ¿qué puede aprender la publicidad del fotoperiodismo?, donde conversó con el periodista Claudio Destéfano sobre la importancia de la mirada editorial en la publicidad y cómo esta puede ayudar a las marcas a reconectar con la autenticidad y la empatía que a menudo se pierden en la era digital.
Con una trayectoria que abarca desde la cobertura de los Juegos Olímpicos hasta la documentación de movimientos sociales, Vivas enfatizó que tanto el deporte como la vida en la calle son escenarios que generan emoción colectiva. En sus palabras, el foco está en la historia humana detrás de la acción; no se trata solo de lo que pasa, sino de lo que significa para la gente. Este enfoque resuena profundamente, ya que invita a las marcas a mirar más allá del producto y a centrarse en la conexión emocional que pueden establecer con su audiencia.
Durante la charla, Vivas mostró parte de su trabajo más reciente, incluido su innovador proyecto Imágenes en capas, en el que desafía las narrativas visuales tradicionales. Un ejemplo destacado fue su cobertura del Clásico francés entre el Paris Saint-Germain y el Marsella, donde logró captar no solo la acción del partido, sino también la atmósfera y la pasión que rodea a estos eventos deportivos. Además, resaltó el trabajo de sus colegas en Getty, como Clive Brunskill, quien logró retratar a Carlos Alcaraz en una colaboración con Evian, demostrando cómo la experiencia detrás del lente puede resignificar el vínculo entre las marcas y la cultura popular.
Vivas fue contundente al afirmar que, mientras la publicidad busca controlar la escena, el fotoperiodismo se dedica a leerla. Una buena imagen no necesita perfección, necesita verdad, subrayó en el panel, estableciendo un claro contraste entre las expectativas a menudo irreales que genera la publicidad y la autenticidad que puede ofrecer el fotoperiodismo. Esta perspectiva invita a las marcas a reconsiderar su enfoque, priorizando la sinceridad y la conexión emocional en lugar de la perfección técnica.
Frente al auge de la inteligencia artificial, Vivas dejó una reflexión que resonó entre los asistentes: Fotografiar es un acto de empatía. Si una marca logra mirar a su audiencia con esa misma empatía, ya ganó. En un momento en que las imágenes a menudo son manipuladas y los filtros abundan, la verdad se erige como la mejor estrategia creativa. Esta declaración no solo destaca la importancia de la autenticidad en la comunicación visual, sino que también sugiere que las marcas tienen una oportunidad única para diferenciarse al adoptar un enfoque más humano y empático en sus campañas.
Hoy en día, donde la saturación de imágenes puede desdibujar la percepción de la realidad, el llamado de Vivas a la autenticidad es más relevante que nunca. En un mundo donde la tecnología puede crear imágenes visualmente impresionantes, la conexión emocional que se logra a través de una representación honesta y verdadera de las experiencias humanas puede ser el factor decisivo que impulse a una marca hacia el éxito. Así, el fotoperiodismo no solo se presenta como una forma de arte, sino como una fuente de inspiración para la publicidad, recordando a todos que, al final del día, lo que realmente importa es la conexión con la audiencia y la capacidad de contar historias que resuenen en sus corazones.